Ay diosito!
Mitos y mitologías por Rebeca Khamlichi
La mitología nunca ha sido un relato del pasado. Es un sistema de imágenes, símbolos y narraciones que se reescribe constantemente, adaptándose a cada época, a cada lenguaje y a cada mirada. En ¡Ay diosito! Mitos y mitologías, Rebeca Khamlichi se apropia de este imaginario ancestral para reinterpretarlo desde una estética contemporánea marcada por el color, la ironía y una aparente ingenuidad que es, en realidad, profundamente consciente.
Las obras que componen la exposición -trece piezas, en su mayoría de nueva producción dialogan con figuras y relatos reconocibles de distintas tradiciones mitológicas: dioses y diosas, héroes y demonios, caídas y transformaciones. Títulos como Medusa somos todas, Demoño higiénico o Caronte-Fy funcionan como puertas de entrada a un imaginario reconocible, pero anticipan ya un giro: aquí los mitos se reinterpretan con humor, alejándose de la épica clásica para situarse en un terreno más cotidiano, irónico y actual.
En el trabajo de Khamlichi, estos mitos no imponen respeto desde lo sublime: sus personajes aparecen humanizados, vulnerables, a veces cansados, a veces irónicos, atrapados en escenarios que oscilan entre lo fantástico y lo cotidiano. Esta desactivación de la solemnidad es clave: la artista no destruye el mito, lo baja del pedestal para mirarlo de frente.
El color es uno de los principales vehículos de esta resignificación. Paletas intensas, contrastes vibrantes y atmósferas saturadas construyen espacios que remiten a lo onírico, lo cósmico y lo sobrenatural, pero sin caer en la oscuridad dramática tradicionalmente asociada a lo mitológico. El uso del color en Khamlichi no es decorativo: es narrativo. Cada tonalidad contribuye a crear un clima emocional que oscila entre lo inquietante y lo lúdico, entre lo sagrado y lo pop.
Este lenguaje visual -de formas simplificadas y escenas cargadas de símbolos genera una tensión constante entre lo que reconocemos y lo que se nos escapa. La mitología aparece aquí como un relato en proceso, abierto a reinterpretaciones, atravesado por la cultura visual contemporánea, el imaginario digital y una sensibilidad que no teme mezclar lo trascendental con lo aparentemente banal.
¡Ay diosito!, es una invocación ambigua: puede ser súplica, sorpresa, ironía o resignación. Del mismo modo, las obras de Rebeca Khamlichi no ofrecen respuestas cerradas ni lecturas únicas. Nos invitan a reconocernos en esos mitos deformados, actualizados, coloreados desde una mirada que entiende la tradición no como algo intocable, sino como materia viva.
La exposición propone así una reflexión sobre por qué seguimos necesitando mitos, qué hacemos con ellos y cómo los imaginamos en el presente. En un mundo saturado de imágenes y narrativas, Khamlichi nos recuerda que los mitos siguen ahí -solo que ahora hablan otro lenguaje, usan otros colores v, quizá, izá, también dicen: ¡ay diosito!
María Eugenia Godoy













